Estas chicas son mucho más que una cara bonita, pero todos los días tienen que demostrarlo, mientras luchan contra estereotipos, comentarios degradantes y subestimaciones.
Un cuerpo tonificado, un rostro bien proporcionado, una exquisita y llamativa forma de vestir o maquillarse y, en ocasiones, una manera de actuar muy particular que despierta intriga, así es como se ha estandarizado el concepto de belleza física en una mujer a través del tiempo.

A pesar de que muchas de ellas cuentan con cualidades admirables, todos los días sufren las consecuencias de captar la atención de otros de una manera natural y espontánea. Incluso, cuando ni siquiera la desean.

«ME DECÍAN ‘BLONDE BIMBO’ ASÍ QUE ME PINTÉ EL PELO PARA EVITAR COMENTARIOS»

Al punto de que están dispuestas a cambiar su apariencia contar de ser tomadas más en serio. Este es el caso de una joven estudiante de Medicina, que constantemente recibía comentarios denigrantes solo por ser rubia (¡y atractiva!).

«Me decían que yo era una blonde bimbo así que me pinte el pelo de marrón oscuro para evitar comentarios, como ‘aquí en MD no vas a lograrlo por ser linda‘, ‘si pasó la clase fue porque se tiró al profe‘ o ‘cómo puedes ser linda, flaca e inteligente después de tener un hijo‘».

* Bimbo: término derogatorio usado cuando una mujer es atractiva, pero poco inteligente

Sin embargo, aunque parecería que estos comentarios provienen solo de hombres, también son muchas las mujeres que promueven una conducta sexista dentro del ámbito laboral.

«ME ADVIRTIERON QUE FUERA LINDA VESTIDA A LA ENTREVISTA DE TRABAJO PARA ASEGURARME QUE ME DIERAN EL PUESTO»

Cuenta una periodista de 25 años, quien tenía claro que todos los días tenía que demostrar que estaba allí por su conocimiento e intelecto.

Es este tipo de prejuicio sexista que da paso a otras situaciones aún más incómodas que rayan en el acoso sexual disfrazado de cumplidos por parte de jefes o superiores. Parecería que esto solo sucede fuera de nuestros círculos profesionales, pero es mucho más común de lo que podemos imaginar.

«Yo trabajaba en un Quick Lube/ Car Wash, donde todos eran hombres y yo era la persona encargada del Servicio al Cliente. Mis supervisores cada vez que me doblaba me decían (abiertamente) que se me marcaban los cachetes (de las nalgas). Mi jefe me llegó a decir ‘ese mahón distrae a los clientes’. Incluso, habían días que me tocaba ayudar a los nenes y me daban tareas específicas para verme doblada».

Conversamos con otras de estas mujeres y estos fueron algunos de los comentarios que han recibido a lo largo de su carrera profesional.

“Everybody knows you got the position because he’s obsessed with you”

– Restaurant Sales Coordinator

«¿Por qué no estudiaste otra cosa? ¡Tan linda que eres! Eso no es para gente así?» 

– Agrónoma

«No pases por ahí con ese traje que mi esposa está afuera» 

– Asistente Administrativa 

«Me hubiese gustado tener una maestra como tú en la superior»

– Maestra

«Hubieses venido mas cómoda. Tus manitas son como de alguien que nunca ha hecho trabajo duro»

– Office Clerk

«Cuando te entrevisté tuve que preguntarle a mi esposa si estaba de acuerdo que fueras mi secretaria para evitar problemas. Happy wife, happy life». 

– Secretaria 

“Tú eres muy linda para estar en un departamento digital. ¿Por qué no te vas a la TV?»

– Periodista Digital

«Si yo no estuviera casado, otra sería la historia». 

– Cajera 

«Eres tan bella que no me concentro en lo que estoy haciendo. Me distraes» 

– Consultora de Recursos Humanos  

“Tendrás éxito porque eres linda (como
si la belleza fuera un indicativo de que obtendría lo que quería)»

– Comunicadora

“Eres muy bonita y muy joven para tener este puesto”

– Store Manager

La incomodidad de tener que recibir estos comentarios va más allá de una carga laboral, sino que se convierte en una emocional, y hay chicas que simplemente no están para aguantarlo.

«Trabajando como bartender el año pasado, mi jefe me dijo que yo estaba allí porque él quería y cuando le pregunté que a qué se refería me dijo: ‘si fuera por tu desempeño hace rato no estarías aquí’. Lo que sé que no era el caso. Solo un comentario degradante. Esa misma tarde amablemente renuncié. Uno tiene que conocer su valor». (Yaaaas girl!)

Celebra la belleza que llevas por fuera y por dentro, bloquea los prejuicios y no permitas ni una sola señal más de subestimación o acoso. El ser físicamente atractiva no debe ser una razón para sentirte culpable. Disfrútate tal cual como eres y créetelo, eres bella e inteligente, y una no le resta a la otra.

* Nota del Editor: Todas las historias son verídicas, pero los nombres fueron omitidos para proteger la identidad de cada una de las participantes.
Angélica Flores
Angélica Flores

Escritora

Girl Boss y acuariana extrovertida. Dear Blazer es una fusión de mi pasión por la moda y mis vivencias en el ámbito laboral. Completé un Grado Asociado en Diseño de Modas Digital en EDP University donde fui reconocida con los premios Total Look y Patronista del Año 2010.