Conoce la historia de la cirujana ginecológica Annie Vaillant, quien se descubrió su cáncer de ovarios en el trabajo. La batalla la ganó, pero su lucha continua.

Sus días comienzan como el de toda madre profesional: prepara su café y el desayuno, lleva a su hija a la escuela y continua al trabajo. En este caso, su hija de cinco años no es la única que depende de Ana Vaillant, cirujana ginecológica en el Instituto Ginecológico de Puerto Rico.

La doctora cuenta con un ejército de mujeres puertorriqueñas que todos los días le confían su salud femenina, algunas mientras luchan contra la batalla más fuerte que la vida les pueda ofrecer: el cáncer.

Una batalla que le tocó vivir en carne propia cuando hace un año se descubrió cáncer en los ovarios. «En junio 28 del año pasado fui sometida a una cirugía por un tumor en un ovario que resultó ser canceroso». Un diagnóstico que cambió su vida y el de su familia.

«He tenido pacientes que han tenido que pasar por esto y luego me tocó a mí pasar por el mismo proceso». 

La joven madre y esposa, quien estuvo 12 años estudiando Medicina, se preparaba para lo peor. Sin embargo, el ser ginecóloga le dio una nueva perspectiva a lo que estaba viviendo.

Ahora le tocaba sacar fuerzas para luchar por ella, por su familia y por todas las mujeres que tienen que pasar por lo mismo.

Durante las quimioterapias, Annie intentó no verse afectada emocionalmente por las consecuencias de perder el cabello.

«¿Qué importa el pelo cuando estás luchando por tu vida? ¡Que se caiga el pelo es lo de menos! En mi caso, decidí usar un reemplazo de pelo por mi hija para que se sintiera normal y yo misma no sentirme que estoy enferma o pasando por un proceso difícil. Me veía en el espejo y me sentía yo misma».

Luego de vencer la condición, la doctora ha decidido compartir su historia para inspirar a otras mujeres a luchar inalcanzablemente por su vida y crear conciencia de que es algo que le puede pasar a cualquiera.

Ahora su misión es ayudar de una manera especial a esas mujeres que tienen que pasar por lo mism, junto a su colega el doctor Jesusmanuel Salgueiro. a través del Instituto Ginecológico de Puerto Rico.

«Me encanta trabajar con mujeres. Se establece como una familia». 

Mediante su experiencia de vida, ha logrado tratar a sus pacientes desde una nueva perspectiva y ayudarlas a sobrellevar el proceso con una actitud positiva, la clave para sobrellevar los fuertes tratamientos que vienen acompañados con la condición.

Entre los días de oficina, las operaciones y sus días con su familia, ha logrado crear un balance que le ha permitido continuar con su misión de vida: ser la mejor versión de sí misma y disfrutar cada día como si fuera el último.

Vídeo por: Jonathan Meléndez
Nathasha Bonet
Nathasha Bonet

EDITORA EN JEFE

Periodista puertorriqueña con más sueños que ropa. Escribo desde mi casa despeinada.