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Sexo, embarazo y amor propio: lo que no te dicen de ser mamá

En una conversación honesta y real, la modelo Nivializ Pérez le busca respuestas a la interrogativa de si se puede estar embarazada y sentirse sexy y cómo recuperar tu identidad, luego de tener un hijo.

No podría ni siquiera comenzar a imaginar las consecuencias de tener un bebé dentro de mi barriga. Sí, lo admito. Después de un round de pizzas acompañadas con cerveza he podido obtener una idea, pero jamás se compara con la paradoja constante que viene acompañada con tener un hijo.

Estás feliz de vivir el momento más mágico de tu vida, pero al mismo tiempo comienzas a sentir que, entre noches de desvelo, el miedo constante de cagarla y el simple hecho de que verdaderamente no le quieres quitar ni un ojo de encima a tu bebé, poco a poco pierdes tu identidad como mujer.

“El aura de que you’re happy se nota, pero detrás de todo eso hay muchas inseguridades”

¿En qué momento logras tener ese espacio de intimidad que se traduce en esa dosis de self-love que todas necesitamos? ¿En qué momento te sientes sexy contigo misma? ¿Te puedes sentir sexy mientras cargas un nuevo ser en tu vientre? 

Los que conocen a la modelo Nivializ Pérez saben que siempre ha sido un alma libre. Eso quedó demostrado cuando decidió dejar su pelo corto, mientras competía en el certamen de belleza más importante del país. Así que para muchos no es nada nuevo que constantemente rompa estereotipos a donde quiera que vaya.

¿Su último reto? Demostrar a través de sus redes @ymisperlasbabe que se puede ser mamá y verse bien, sentirse deseada, quererse, y sobre todo, embrace your sexuality. 

Mientras se hacia el retoque obligatorio de cada dos semanas (ese platino no se cuida solo), nos sentamos a hablar con la finalista de Miss Universe Puerto Rico, quien hace poco más de un año tuvo su primer hijo, Kai, sobre los cambios que tiene que pasar toda mujer al quedar embarazada.

EL PROCESO DE ACEPTAR TU CUERPO
Foto: Bryan Josué (@sinarte)

Cuando uno queda embarazada “la ropa no te queda, tienes que comprarte ropa nueva y no te sientes cómoda” así que, aunque todas las mujeres son diferentes, a algunas se les hace difícil aceptar el hecho de que su cuerpo está cambiando.

“Esa parte fue bien fuerte. Obviamente por ser modelo me trabajó distinto que cualquier otra persona. Veía mi cuerpo más judgy”. 

Fue así que le sucedió a la joven, quien luego de aumentar 20 libras, no fue hasta los siete meses de embarazo que logró mirarse en el espejo y aceptar su realidad. ¿Cómo lo logró?

1. El apoyo de alguien es esencial

Cualquier persona cercana en tu vida será clave para sentirte bien contigo misma y ayudarte en un proceso que estará lleno de cambios no solo físicos, sino también emocionales y mentales. Ese apoyo mental es vital para darte cuenta que el cuerpo está cambiando no porque estás gorda, sino porque tienes un bebé dentro de ti.

2. Busca otras formas de sentirte bonita

“Llegó un momento que tenía que aceptarlo. Ahí fue que me empecé a maquillar un poco más y busqué otras formas de sentirme bonita. Me maquillaba natural, pero usaba más colores en los labios para así levantar mi ánimo y mantenerme happy. Me ponía mucho rojo. El rojo te hace sentir… poderosa”. Quizás los labiales de colores no son para ti, pero unas pantallas largas logren el propósito.

3. Modifica tu estilo

Mírate en el espejo y acepta tu realidad. Lo dice una modelo con un cuerpo espectacular que estaba acostumbrada a enseñar su barriga todo el tiempo usando crop topsshorts. “Tuve que empezar poco a poco a ajustar mi estilo y buscar trajecitos que se vieran más lindos con mi pancita. No cualquier cosa que me sirviera”.

4. Si no tienes ánimo para lo anterior, ¡O-BLÍ-GA-TE!

“Tienes que obligarte porque sino te vas a tirar en el mueble a llorar. You’re going to feel sorry for yourself y no necesitamos ese mood. Esto lo creaste con la persona que estás o estabas en ese momento y es parte de tu realidad. Just make the best of it!”. 

LLEGÓ EL BEBÉ Y AHORA, ¿QUÉ?

Después que estás nueve meses adaptando tu mente a aceptar tu cuerpo y verdaderamente comienzas a sentirte bien contigo misma, el momento de la verdad llega. Si antes fue difícil, ahora es peor.

“Imagina estar tres meses sin ser tú”

“Tú no duermes. Tú pareces un zombie. Esos primeros tres meses para mí fueron bien fuertes. Yo nunca me arreglé, yo siempre estaba en pijamas. Yo vine a salir de mi casa a los dos meses y medio de tener a Kai”, cuenta Nivia, quien admite que no tenía tiempo ni para afeitarse las piernas.

Si ni siquiera había tiempo para afeitarse las piernas, mucho menos para sexo ni amor propio en general. Lo que fue un proceso fuerte emocionalmente.

“Yo siempre fui una persona que me arreglaba, me hacia mis faciales, comía bien, me pintaba el pelo cada dos semanas, me pintaba las uñas. Imagínate estar tres meses sin ser tú. Así fue que yo me sentí. Me eché a un lado completamente y le entregué todo a mi bebé. Llega un punto que te sientes deprimida, pero ese es el sacrificio de ser mamá. Uno arriesga a sentirse de esa manera porque tu bebé te necesita“.

Una vez todo va cayendo en su sitio es momento de recuperar tu vida, tu identidad, tu sexualidad, sin dejar a un lado el ser mamá. Es crear el balance entre ambas cosas para sentirte feliz en todo el sentido de la palabra. “Si mamá es feliz, todos a su alrededor serán felices”.

1. Busca tiempo para ti

El ser madre es agotador. Punto. Es por eso que así sean 15 minutos o una hora es necesario sacar el tiempo para hacer algo que disfrutes. Para Nivializ, hacer yoga y meditar fue lo que la ayudó a volver a encontrarse consigo misma. Para ti podría ser ir a pintarte el pelo, hacerte una pedicura, darte un baño de burbujas de 10 minutos. Tiempo nunca habrá, es cuestión de organizarte para encontrarlo.

2. Aprende a querer tu nueva yo

Foto: Bryan Josué (@sinarte)

Uno de los cambios que más difícil se le ha hecho a Nivializ es estar satisfecha con sus boobies luego de lactar a su hijo. “El cambio después de dar leche es drástico. Yo me siento súper self-conscious about it, y no quiero enseñarle mis boobies a nadie”, expresó sinceramente la modelo, quien incluso en el backstage de los desfiles cuida mucho de que la vean. Un hábito que admite estar trabajando. “Toma tiempo”.

3. El sexo llega porque llega. Don’t push it!

Luego de tener un hijo el cuerpo de una mujer tiene que sanar, y eso es algo que toda pareja tiene que entender. Pero, ¿cómo logras satisfacerte a ti y a tu pareja?

“Físicamente te sientes weird. No te sientes tú. Mi pareja siempre entendió y me dio mi espacio, y eso es esencial. Si hoy no funcionó, mañana intentamos hasta que funcione. Se dio bien natural. Cuando tu cuerpo esté listo, lo vas a sentir”.

Pero, ese no es el único obstáculo a la hora de tener sexo. “De momento empiezas y el bebé comienza a llorar. Es un poco intenso adaptarse, pero con comprensión (¡y un buen calendario!) se logra”.

Aunque ahora está en su mejor momento, cuando le preguntamos a Nivializ si se siente sexy consigo misma su respuesta fue: “después de 1 año y 5 meses puedo decir que estoy en un 80% de donde quisiera llegar a estar”. Lo que nos deja claro que el proceso de quererse a sí misma es uno constante y de nunca acabar. Lo importante es… empezar.

Nathasha Bonet
Nathasha Bonet

EDITORA EN JEFE

Usualmente me puedes encontrar bebiendo vino o viendo Netflix, ¡o las dos! Mi estilo es un reflejo de lo que soy y lo que quiero llegar a ser. Madre de Emma, Chloe y Leah, tres perritas rescatadas.