Siete chicas nos contestan la curiosa interrogativa de cómo se dieron cuenta que les gustaban las mujeres.

Darte cuenta que te gustan las mujeres no siempre es una revelación que sucede de la noche a la mañana. Para algunas chicas es una certeza desde temprana edad, pero para otras es algo que descubren a través del tiempo.

No importa cómo haya ocurrido, cada chica tiene su historia. Hablamos con varias mujeres sobre cómo se dieron cuenta que le gustaban las mujeres. 

Nota del editor: Algunos nombres fueron cambiados para proteger la identidad de los testimonios, sin embargo, todas las historias son verídicas. Algunas han sido editadas para efectos de claridad y longitud.

La que le tenía celos al hermano:

«Yo siempre tuve celos de mi hermano porque él tenía muchas novias, y muchas eran mis amigas o sino, siempre estaba tratando de convencerlas para que salieran con mis amigos. También tenía un crush con Britney Spears. No sabía si quería ser ella o quería estar con ella. Cuando salió «I’m a Slave» me dije a mí misma ‘Mano, eres pata’«.

La que molestaba a las nenas en elemental: 

«Había una nena de 3er grado en el grupo de las batuteras y yo tenía un súper crush. De que a mí se me aceleraba el corazón cuando yo la veía pasar. Además de que siempre fui la que molestaba a las nenas, buscaba lagartijos y se los pegaba, tratando de buscar su atención. Pero, nunca me salía porque para ese tiempo era un tabú bien grande».

La que crusheaba con celebridades y se enamoró: 

«Realmente desde pequeña supe. Mirando para atrás, tenía varios crushs con celebridades mujeres, pero el momento que me dije a mí misma ‘coño, me gustan las mujeres‘ fue a mis 14 años cuando tuve una relación rara con una muchacha. Era más que una amistad. Se atrevió a besarme y aunque me sorprendió, nunca me había sentido tan cómoda».

La que vio una película y entendió:

«Para mí fue un rompecabezas. Me tomó bastante tiempo descifrar qué estaba pasando. La idea de que me gustaban las personas del mismo género se me metió en la cabeza cuando en noveno grado vi la película D.E.B.S., que trata de una muchacha joven que se enamora de otra. Era algo que hasta ese entonces no había considerado. Me acuerdo exactamente la primera vez que la vi porque me sorprendió que lo primero que pensé fue en mi relación con una de mis mejores amigas. Nunca actúe, pero por mucho tiempo se rumoraba si salíamos o no.  

De coincidencia, poco después, ella empezó a salir con una chica de otra escuela. Ahí fue, más o menos, cuando me di cuenta que definitivamente veía a las mujeres muy distinto a lo que me enseñaron (problemas de estudiar en escuela católica)».

La que siempre supo: 

«Estaba esta nena en Kindergarden, que se llamaba Nicole Diane, y a mí me encantaba. No era que quería ser su amiga, yo sabía que me gustaba. Desde ahí en adelante, sé que me gustan las mujeres. Nunca tuve ese proceso de confrontación. Sabía que había algo extraño en mí, aunque llegué a estar con hombres».

La que tuvo muchos novios: 

«Siempre fui bien popular en la escuela. Tenía muchos pretendientes, pero ninguno fue una mujer. Nunca tuve problemas en relacionarme con los hombres. De hecho, era bien coqueta y tuve varios novios. Pero, constantemente sentía que le faltaba algo a mis relaciones. La curiosidad de estar con una mujer siempre la tuve, pero nunca lo vi como algo posible. Era algo que tenía guardado bien dentro de mí. No fue hasta la universidad que tuve un crush bien fuerte con una compañera de estudio, comencé a experimentar, hasta que me enamoré de una mujer».

La que se enamoró de su mejor amiga: 

«A los 16 años la que era mi BFF se pasaba quedándose en casa a dormir, algo normal para algunas amigas. Dormíamos abrazadas y a veces nos agarrábamos de la mano, algo raro pero se sentía bien. En mi cumpleaños 17, íbamos a dormir y ella estaba como molesta porque yo estaba visitando a un amiguito que tenía por Rincón, y para alegrarla le estaba dando besos hasta que ella me dio uno en la boca. Fue mi novia por tres años, pero fue un proceso bien difícil de aceptar para mi familia y para mí».

Nathasha Bonet
Nathasha Bonet

EDITORA EN JEFE

Escribo desde mi casa, en pjs y despeinada, sobre lo que sea que me venga a la mente. Soy freelancer, periodista, escritora, soñadora y me encanta jugar con la moda.