Las secretarias son el corazón de la oficina

Sin ellas, la oficina no sería igual.

Las secretarias han sido, por muchos años, un recurso indispensable para cualquier empresa, y aunque la tecnología haya facilitado algunos procesos en el ámbito laboral, estas siguen siendo el corazón de la oficina. Son las que conocen casi todo sobre el lugar donde trabajan y usualmente, hasta toman decisiones importantes para la administración.

En este mes se celebra su profesión, y les compartimos seis razones que demuestran que son las heroínas de cualquier oficina.

1. Nunca tienes hora de salida

Eres las primera en llegar, preparas el ambiente para los demás, dejas la cafetera lista y arrancas el día con mucha energía. A la hora del almuerzo siempre te toca algo inesperado, así que usualmente almuerzas al final. Y cuando llega la hora de salida, ¿a dónde crees que vas? Justo cuando ya tienes tu cartera en mano para salir, tu jefe recuerda que hay que enviar un documento que tiene fecha límite del día siguiente. Así que sin remedio, sueltas la cartera, y te vuelves a sentar con mucho amor frente a la computadora. Tu hora de salida simplemente no existe.

2. El lunch break, ¿con qué se come eso?

Si no sabes lo que es la hora de salida, imagina en todo lo que se puede convertir tu hora de “break”. Lo ideal es que sea el momento en que puedes desconectarte del estrés y disfrutar de tu almuerzo tranquilamente o solo pasear un rato fuera de la oficina. Pero no, es el momento en que tu compañera necesita que le imprimas un papel; es cuando vienen a recoger un cheque y es también cuando el cartero toca el timbre. ¡Qué timing!

3. Solo tienes 2 manos, pero te toca ser pulpo

Aún no te has sentado y ya te esperan con un papel para que lo firmes. Entonces, suena el teléfono y es ese vendedor que lleva más de una semana tratando de contactarte y no para de hablar; mientras lo escuchas, lees un e-mail donde te solicitan el arte del próximo evento rush. En dos horas hay una reunión, y tu jefe te está pidiendo los documentos que se van a discutir. Eso es un día normal en tu oficina…¡pero lograste todo!

4. Nunca dices NO

Cuando eres la secretaria, todos creen que pueden darte órdenes. Así que, además de tu jefe, tienes al resto del equipo de trabajo pidiéndote que hagas esto o aquello. A veces puedes ayudar, pero en otras ocasiones no hay un espacio en la agenda. Aun así, al final del día terminas aceptando la tarea y le dedicas un ratito a ese “favor” que te pidieron. Decir que no es como tu talón de Aquiles.

5. “Ella tiene que saber”

Las secretarias tienen un súper poder que se llama organización y que a veces se combina con una buena memoria. En ocasiones, ni el jefe ni el resto de los compañeros tiene idea de dónde puede encontrar ese documento tan importante o la información para completar ese deal que esperan. Pero, no hay de qué preocuparse, tú si lo sabes. Conoces todos los rincones donde pudieron haber archivado ese papel o encuentras ese e-mail que tiene justo la información que necesitan. ¡Eres un 20 de 10!

6. Nadie más conoce al jefe tanto como ella

Eres su asistente, su confidente, su mano derecha, en fin…su guía diaria en la oficina. Pero, cuando su día no anda muy brillante, nadie sabe cómo manejarlo. Sin embargo, tú tienes el poder de saber cuándo se le pueden acercar o en qué hora del día es mejor hablarle. ¡Ah!, y cuando el jefe quiere hablar bajo los efectos de una nube negra, te toca filtrar esa información y comunicarla con las mejores y más cordiales palabras.

Podría seguir añadiendo razones, pero nunca terminaría. Si eres una secretaria, no esperes a que otros te celebren, hazlo tú y prémiate todos los días por tu extraordinaria labor. Sin duda alguna, eres ¡la heroína de la oficina!

Angélica Flores
Angélica Flores

Escritora

Girl Boss y acuariana extrovertida. Dear Blazer es una fusión de mi pasión por la moda y mis vivencias en el ámbito laboral. Completé un Grado Asociado en Diseño de Modas Digital en EDP University donde fui reconocida con los premios Total Look y Patronista del Año 2010.